Castilla y León
11 mayo, 2018 | por Javier Orozco

Para no perder la costumbre, la entrada del día es hoy es una contestación, una réplica o un seguimiento a alguna otra previa de todas las que conforman esta serie de ideas semanales. Hace aproximadamente un mes escribí sobra la comunidad autónoma de Castilla La Mancha y de cómo admiro a ese grupo de empresarios vinícolas que están luchando por presentar propuestas distintas y levantar la calidad e imagen de la región  con técnicas, apuestas por varietales nuevos, viticultura ecológica, etcétera.

 

Pues bien, aquí presento mi seguimiento-respuesta a la mencionada entrada y hablo de su vecina, esa otra Castilla, la comunidad de Castilla y León, que entre las dos abrazan a Madrid. Castilla y León, esa región que no necesita demostrarle nada a nadie en el mundo de la enología y vitivinicultura, esa que junto a algunas bodegas de Rioja y Cataluña ha puesto a España como parte del olimpo enológico mundial. Aquí podemos encontrar a aquella Ribera del Duero, aquella que invita a los varietales franceses a sus mezclas, la que mencionamos en el escrito de “Duero Douro” con su Valladolid, Roa y Burgos capitaneando esa denominación de origen de la que es imposible hablar sin mencionar a la bodega Vega Sicilia, que estoy seguro de que a más de alguno le sonará. Imposible también es hablar de la viticultura moderna española sin hablar de Toro en la provincia de Zamora con sus vinos corpulentos y tánicos. Encontramos también a Cigales, denominación  que junto con Navarra hacen la gran  referencia del vino rosado en ese país, y qué decir de Rueda con su Verdejo que siempre estará acompañando a las Rias Baixas gallegas en las conversaciones dedicadas al blanco español.

 

Viñedos del Bierzo, en España.

 

Justamente ahora que mencionábamos a Galicia, es imposible hablar de las regiones vinícolas de Castilla y León sin hablar del Bierzo, esa parte de la provincia de León, vecina de nuestros amigos gallegos y que no solo cuenta con sus míticas Médulas sino que también comparte con su vecino denominaciones como Valdeorras, Ribeira Sacra y Monterrei, las muy especiales uvas Godello y Mencía, blanca y tinta, respectivamente, que presentan vinos muy elegantes, sutiles y a la vez muy agradables, que contrastan pero a la vez  complementan a la tempranillo, conocida como Tinta Fina, Tinta de Toro o Tinta del país en Castilla y León. Para terminar esta entrada tenemos que recordar que la uva cada vez más famosa por su particular nombre Prieto Picudo, nombre recibido por la forma del racimo, es también de esta zona. Desafortunadamente todavía son muy pocas las etiquetas que llegan a nuestro país con este varietal como para darnos una idea un poco más general de estos vinos, pero bueno, poco a poco irán llegando, se irán conociendo y serán posicionados en el ranking general de cada uno.